Baja voluntaria laboral: derechos, deberes y pasos a seguir detallados

La baja unilateral contrato laboral

La baja voluntaria o dimisión por parte del trabajador consiste en la manifestación de su deseo de poner fin a su relación laboral con el empleador, renunciando así a cualquier derecho a indemnización o prestaciones por desempleo.

Es importante destacar, que la terminación de la relación laboral de esta manera es un acto unilateral por parte del trabajador y no debe ser condicionado de ninguna manera por el empleador.

Por consiguiente, incluso si el trabajador está sujeto a un contrato con un período específico de servicio para una empresa o empleador autónomo, tiene el derecho de renunciar en cualquier momento de manera formal a través de un documento escrito.

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Plazo de preaviso de una baja voluntaria

El trabajador posee total libertad para decidir si desea mantener su relación laboral o renunciar en el momento que considere oportuno, tomando en cuenta sus necesidades personales y profesionales.

En primer lugar, para poner fin a la relación laboral, el trabajador deberá comunicar su renuncia de forma escrita o verbal, con un preaviso de al menos 15 días de antelación, al departamento de Recursos Humanos de la empresa, o a administración en su defecto.

Por consiguiente, al presentar la renuncia voluntaria, es esencial cumplir con ciertos requisitos:

  1. Fecha de comunicación de la renuncia.
  2. Datos identificativos de la empresa.
  3. Datos identificativos del empleado.
  4. Motivo de la renuncia.
  5. Fecha de finalización de la relación laboral.

En segundo lugar, la empresa procederá a dar de baja al trabajador en la Seguridad Social, señalando como causa de extinción el código 21, que indica la baja voluntaria del trabajador.

En tercer lugar, el empleado tiene derecho a recibir el finiquito, que incluye los días trabajados y pendientes de pago, la parte proporcional de las vacaciones, las pagas prorrateadas correspondientes y cualquier otro ingreso adicional en su parte proporcional, como por ejemplo, las dietas.

Renuncia del trabajador por empeoramiento de las condiciones laborales

La opción de presentar la baja voluntaria es un derecho que corresponde a los trabajadores cuando deciden finalizar su relación laboral por su propia elección y para preservar su bienestar.

Por lo tanto, no se recomienda recurrir a esta figura jurídica en situaciones que puedan comprometer sus beneficios.

Algunas empresas presionan a los empleados para que renuncien voluntariamente con el fin de evitar el pago de indemnizaciones que les corresponderían en otras circunstancias, y como resultado, perderían el derecho a prestaciones por desempleo, como por ejemplo:

  • Cuando los trabajadores experimentan una disminución en sus derechos o son víctimas de abuso laboral.
  • Cuando cambian las circunstancias o la relación con la empresa, lo que afecta las condiciones originales de empleo.
  • Estos cambios deliberados resultan en modificaciones significativas en los horarios de trabajo, los períodos de descanso, las responsabilidades laborales, la duración de la jornada laboral o incluso en el lugar donde se desempeña el trabajo.

En consecuencia, estas situaciones implican un deterioro en las condiciones de trabajo, y finalmente, obligan a los empleados a renunciar involuntariamente para evitar el pago de una indemnización.

Además, las prestaciones del SEPE (Servicio Público de Empleo Estatal) solo protegen a aquellos que desean trabajar pero han sido despedidos injustamente, han sufrido perjuicios o se ha dado por finalizado su contrato de trabajo.

Por consiguiente, todas las cotizaciones acumuladas hasta ese momento se perderán, y para solicitar el subsidio por desempleo después de una baja voluntaria, el trabajador deberá ser contratado nuevamente, al menos, durante un período mínimo de tres meses.

Formas de darse de baja voluntaria como trabajador

Existen dos métodos para llevar a cabo la baja voluntaria del trabajador, ambos con el mismo resultado final, pero con implicaciones diferentes. Por lo tanto, es importante entender que, si se ha tomado la decisión de renunciar, es preferible hacerlo de la manera adecuada con un aviso previo.

A continuación, vamos a ver, punto por punto cómo renunciar a tu puesto de trabajo:

Abandono del puesto de trabajo

Para empezar, es importante entender que simplemente abandonar el puesto de trabajo no resulta automáticamente en la terminación de la relación laboral. En este caso, el abandono del puesto de trabajo se interpreta como una renuncia implícita a la relación laboral.

A su vez, la renuncia implícita se evidencia por la ausencia del empleado, lo que indica que no tiene la intención de continuar con su empleo, aunque el motivo detrás de esta ausencia no se exprese explícitamente.

Por ende, es esencial que la empresa confirme que el abandono ha resultado efectivamente en la terminación del contrato laboral. Eso sí, se debe hacer mediante diferentes medios o formas de comunicación para obtener una respuesta o explicación sobre la ausencia del empleado.

Por lo general, se espera un período de tres días para obtener esta información, que es el mínimo que un trabajador tiene derecho a concederse antes de presentar su renuncia formal.

Ten en cuenta que si un trabajador opta por abandonar el trabajo, la empresa puede tomar medidas disciplinarias en respuesta a esta conducta, lo que puede resultar en un despido disciplinario por ausencia injustificada.

Es obvio que esto pone al trabajador en una situación desfavorable, ya que pierde el derecho a la indemnización, aunque aún tiene derecho al finiquito. Sin embargo, el pago del finiquito puede ser retenido hasta que se resuelva completamente el asunto, lo que puede llevar bastante tiempo.

Baja voluntaria con aviso previo

La otra opción es presentar una baja voluntaria con un aviso previo, que es la opción más recomendable si el trabajador está convencido de que es inapropiado o poco beneficioso continuar en ese empleo.

En este caso, el trabajador puede cobrar el paro acumulado cuando encuentre otro trabajo que finalice por causas ajenas a su voluntad, como despidos o contratos temporales que finalicen en el mismo período.

Para llevar a cabo esta opción, el trabajador debe comunicar su intención de renunciar voluntariamente y, si es posible, presentar un documento escrito como prueba de terminación del contrato laboral. Además de esto, el aviso puede hacerse efectivo desde el momento en que se toma la decisión hasta que se cumplan los plazos de anticipación previstos.

 ¿Se puede revocar una dimisión de baja voluntaria?

Cuando un trabajador decide dimitir y durante el período de aviso previo se arrepiente de su decisión, puede optar por revocar la renuncia al trabajo. Así las cosas, durante este lapso de tiempo, la relación laboral se considera activa.

Sin embargo, es importante tener en cuenta que si el deseo de retractarse del trabajador ha causado perjuicio, la empresa no está obligada a aceptar la revocación. Por ejemplo, esto sucede cuando la plaza vacante ya ha sido ocupada por un nuevo empleado, situación que la empresa debe verificar.

En caso contrario, si no se ha cubierto la plaza vacante, la empresa deberá permitir que el trabajador continúe con su relación laboral de forma natural. En caso contrario, si la empresa se niega a recibir al empleado de vuelta, esta acción será considerada como despido improcedente.

¿Qué pasa si presentas baja voluntaria trabajador durante el periodo de prueba?

En el panorama actual, presentar la dimisión durante el período de prueba es una forma más de renunciar a un puesto de trabajo. En este caso, también se requiere que el trabajador exprese su decisión o motivo por escrito.

Es importante destacar que no se debe mencionar específicamente que se trata de una baja voluntaria. En este contexto, lo que se aplica para evitar el pago del preaviso es la terminación de la relación laboral debido al incumplimiento de las competencias durante el período de prueba.

Sin embargo, aunque se conserva el derecho a recibir el pago por los días trabajados hasta ese momento, se pierde el derecho a la indemnización y al subsidio por desempleo al renunciar voluntariamente al trabajo.

Implicaciones y consecuencias de no presentar la baja voluntaria con previo aviso

Si bien es cierto que la opción de presentar una baja voluntaria es legítima para cualquier trabajador, no siempre es la más favorable. Esta decisión conlleva ciertas implicaciones y consecuencias al no cumplir con el preaviso requerido.

Descuento del finiquito

Cuando un trabajador no cumple con los días de preaviso requeridos, está sujeto a sufrir un descuento en el finiquito en relación al dinero que le corresponde. Cada día de este período de aviso se calcula y, por cada día incumplido, se descuentan dos días del dinero correspondiente al finiquito.

Imposibilidad de solicitar indemnización

Es importante tener en cuenta que después de presentar la baja voluntaria, el trabajador no puede solicitar indemnización. Sin importar las circunstancias que motivaron la renuncia voluntaria, el trabajador no puede solicitar indemnización debido a que no se encuentra en situación de desempleo.

¿Cuáles son las opciones alternativas a la baja voluntaria? Una opción más prudente que se puede considerar es solicitar una excedencia voluntaria. Con esta alternativa, no se rompe el vínculo con la empresa y se mantiene la posibilidad de regresar en el futuro en caso de no obtener una plaza externa.

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